sábado, 2 de febrero de 2008

Popurrí

Festival de Flamenco. El miércoles 30 de enero y el viernes 1 de febrero he estado en el Teatro Albéniz para ver dos de las actuaciones del Festival Flamenco de Caja Madrid. El Cabrero, Mayte Martín y Calixto Sánchez el primer día; el segundo, El Capullo de Jerez, El Lebrijano y el Torta. Me quedo, sobre todo, con Mayte Martín. Impresionante la limpieza y la dulzura de su voz. Es realmente extraño degustar el flamenco más puro de una forma tan sutil. De las peteneras a las guajiras, fue acariciando los temas, meciéndolos. Nada que ver con los quejíos roncos y recios tan frecuentes. También me gustaron El Lebrijano y el Torta. El primero, con algunos ligeros apuntes de su mestizaje con las músicas del norte del África, pero dejando para el final algunos palos esenciales en toda su pureza. Se le notan los años en todos los sentidos: la calidez humana, el asentamiento del arte y unas menores facultades. El Tora tuvo también momentos celebrados, especialmente en los palos más festeros (a cambio, tuvo la desventaja de que llevábamos ya más de dos horas y media en el teatro cuando empezó su actuación). El Cabrero y el Capullo de Jerez me decepcionaron. El primero, parece que estaba con la voz tocada y se le notó destemplado. Esperaba mucho de su flamenco “social” y sus fandangos, pero de lo primero apuntó sólo eslóganes contra la Iglesia y el capitalismo sin otra justificación o gracia que el sentido que podían tener ciertas cosas hace treinta años…; los fandangos tampoco supieron a mucho. Y a El Capullo, aunque tenía una actuación razonablemente ordenada, y los guitarristas y palmeros ayudaban a la fiesta, era imposible seguirle mínimamente las letras además de que la voz no le ayudó especialmente. Calixto Sánchez tuvo momentos de conexión con el público, aunque lo suyo es una rotundidad en el cante que resultaba incluso molesta después de la sutileza de Mayte Martín.

Silvio Rodríguez en las cárceles de Cuba. Silvio Rodríguez ha finalizado una gira por cárceles cubanas tratando de llevar a los presos algo de cultura. Silvio forma parte de una memoria sentimental que me traslada a la adolescencia y a la juventud. Canciones como Unicornio, Por quién merece amor, Ojalá, Resumen de Noticias, Vamos a andar, Testamento, Ángel para un final, Te doy una canción, Al final de este viaje en la vida, Imagínate,… están íntimamente asociadas a momentos felices, iniciáticos, junto a gente muy querida. Su concierto junto a Aute (el primer “Mano a mano”) es uno de los mejores en los que he estado nunca. Pero con el paso de los años, su continua defensa del régimen de Castro ha ido menguando mi admiración por el artista y, sobre todo, por el hombre. El que, ahora, realice una gira con otros compañeros de trova y de revolución, para donar gotitas de esperanza a quienes, en algunos casos, están encarcelados sólo por defender la libertad y la justicia, me resulta bochornoso. Seguiré escuchando sus canciones de vez en cuando. Pero cuando las oigo, la melancolía y el disfrute se mezclan inevitablemente con un fondo amargo de recuerdo a todos los que sufrieron y sufren en Cuba por aquella situación que tanto satisface y a la que tanto debe el autor.

Hechos de nubes. Hasta donde alcanza mi recuerdo, el primer disco-homenaje (al menos en español y en el mundo de los cantautores) en el que diversos autores versionaban canciones de un compañero fue el “Querido Pablo”, en el que Amaya, Ana Belén, Víctor Manuel, Aute, Silvio, Miguel Ríos,… cantaban con Pablo Milanés. Luego, vinieron otros al canalla de Aute, al Sabina de las mujeres, a Serrat,… Ayer descubrí, casi por casualidad, “Hechos de nubes”. Un homenaje a Pablo Guerrero. El cantautor extremeño es, para mí, uno de los mejores poetas de la música de finales del XX en nuestro país. Y un autor que, aunque minoritario, ha seguido una evolución musical interesantísima en la que, desafortunadamente, la voz no le ha acompañado. De aquel Pablo Guerrero en el Olimpia de París a los últimos libro-discos hay un recorrido de honestidad con su propia trayectoria que no es muy frecuente. Guardamos, además, para el recuerdo canciones como Busca a la gente de mañana, Planeó, A cántaros, A tapar la calle, Evohé, La maga de Coimbra, Dama de cielo roto,… En el CD hay versiones interesantísimas (Luz Casal cantando Límites, por ejemplo) y otras prescindibles (la que hace La cabra mecánica de Evohé, sin ir más lejos). Pero más allá de lo que cada uno piense de los quince temas elegidos, hay un acierto fundamental, que es homenajear a este artista y traérnoslo, aunque sea por azar, nuevamente a la memoria.

2 comentarios:

José María JURADO dijo...

Mira que llamarse Capullo de Jerez, ni Silvio.

Paco Hurtado Muñoz dijo...

sobre lo de pablo guerrero hay un dvd también de homenaje. recuérdamelo cuando andes por cáceres y te lo grabo. el 15 de febrero se presenta el hermano papel a las 19.00 horas en el Palacio de la Isla